Publicado en Literatura

Ser escritor: la importancia de narrar tus textos

Hoy haré honor al nombre de mi blog para compartir un truco con vosotros. No os voy a dar la clave del éxito como escritores, pero quizás os allane el camino en dicho proceso. Se trata simplemente de narrar lo que escribís, curioso ¿verdad?

Esta «técnica», por así decirlo, es una de miles que pueden resultaros útiles es este complejo mundo de las letras. No perdéis nada por intentarlo. En mi caso, empecé a usarlo con los ajustes de guion para series. En el mundo del doblaje la interpretación es el pilar fundamental del trabajo, a partir de ahí, el resto son matices que le vamos dando para optimizarlo. He narrado muchos audiolibros y sé cuándo un texto está bien creado porque tiene «verdad».

Puede que no tenga nada de sentido lo que os cuento, pero hacedme caso, coged un micrófono e interpretad el diálogo de cualquier obra de la literatura universal. Decidlo con la naturalidad más espontánea, cómo vosotros lo diríais. Sé que puede resultar difícil si no estáis familiarizados con la interpretación, pero según lo intentéis podréis notar la diferencia de un texto que tiene «verdad» y otro que no. Con algunas obras no muy bien valoradas percibiréis que los diálogos son planos, aburridos, faltos de sentido o que no aportan nada esclarecedor al libro. Os fijaréis también en las lagunas argumentales o en los personajes vacíos. Realidades contradictorias en un mundo ficticio que debería ser «natural» para el lector. No se puede dar verdad a eso porque no está bien construido.

Es por esta razón que os aconsejo narrar en voz alta y con grabadora en mano todo lo que escribáis. Modulad de distinta forma cada frase buscando la mejor vía para darle veracidad. No hay que tener miedo en ser intensos, en el fondo todos los escritores lo somos. Incluso podéis imaginar cómo quedaría en boca de un actor ¿creéis que le quedaría bien? Soy consciente de que guion y novela son dos códigos distintos, pero ambas pueden ser narrados a la perfección. Escuchad audiolibros y entenderéis lo que digo. Audiolibros narrados por actores de voz y no por máquinas por favor, eso nunca.

Estoy segura que a base de práctica se puede «acostumbrar al oído» a escuchar buenos textos. No siempre se usan los ojos para entender la literatura. No hay que leer a gran velocidad o consumir libros como si no hubiese un mañana para considerarse un experto. Hay que leer disfrutando y buscando nuevos canales. Cada método enseña, nos forma como lectores, escritores y personas. Aprended a base de escucharos, notaréis un antes y un después en vuestros escritos. Porque si nuestros ojos nos engañan en el juicio de nuestro arte, siempre nos quedarán los oídos.