Publicado en Literatura

Libros prohibidos al alcance de nuestra mano

«Un libro es el arma más efectiva contra la intolerancia e ignorancia»

Lyndon Baines Johnson

Durante el transcurso de la historia muchos han sido los que, cegados por el poder y la violencia, han sublevado a la población con infinidad de prohibiciones. Todas de distinta índole y distinto fin. Sin embargo, hay una coincidencia, la censura de la literatura, porque no hay nada más eficaz que la restricción al conocimiento.

A día de hoy sigue habiendo un gran número de gobiernos y otras entidades que prohíben el consumo de determinadas obras literarias que ellos consideran no afines a sus ideologías, pero en otras partes del mundo muchos de estos títulos están disponibles desde hace décadas.

Para hablar de algunos de estas obras nos centraremos en la votación popular realizada desde Academic Book Week en colaboración con librería académicas de todo Reino Unido e Irlanda.

El origen de las especies, de Charles Darwin

Aunque ahora nos parezca incuestionable, el estudio de Darwin sobre la evolución del ser humano fue censurado en España tras la guerra civil con el Decreto sobre Publicaciones del 23 de Diciembre de 1936 por considerarse literatura socialista, comunista y libertaria.

Mucho antes, concretamente en 1859, países como Reino Unido, Grecia o Yugoslavia también censuraron esta obra por ir en contra de las creencias religiosas. Digamos que la idea de «venir del mono» no agradaba mucho a la Iglesia católica.

Ahora incluso podéis haceros con el libro de manera gratuita para Kindle o en formato audiolibro.

Matar a un ruiseñor, de Harper Lee

Hasta los premios Pulitzer no se libran de la censura. Esta novela de 1960 está a día de hoy en constante debate debido a que las escuelas de ciertos estados de EEUU la consideran demasiado ofensiva.

Muchos piensan que es absurdo (yo entre ellas) que una obra que lucha por la igualdad sea censurada por usar «términos despectivos y racistas». A veces pienso que estas directivas nunca se han leído el libro y usan esta clase de argumentos para simplemente prohibir lo que no les interesa enseñar, porque crear a personas ignorantes es la mejor forma de manipulación.

Ojalá libros como éste fueran lectura obligatoria en España.

1984, de George Orwell

Este caso, interpretado desde el prisma franquista, es de traca. Pongámonos en contexto. Orwell publica esta novela distópica en 1949, por lo que llega a España en plena dictadura, pero lo realmente asombroso es que no se censuró por su contenido político, ya que la obra critica al totalitarismo, si no que se censuró por su contenido sexual.

El censor interpretó la obra como una historia que gira entorno a un «crimen sexual» cometido por un hombre y una mujer, por lo que no era moralmente aceptable.

De todas formas, la Editorial Destino publicó la obra recortando las escenas entre Winston y Julia, ya que no afectaban a la esencia primordial de la obra.

Beloved, de Toni Morrison

No podemos pasar por alto a una de las autoras más censuradas de la historia. Podríamos dedicarle un post entero a ella sola, pero centrándonos en la encuesta, su obra Beloved es la más controversial de todas.

Y es que esta autora conformó su estilo a través de las realidades incómodas; experiencias que no dejan buen cuerpo al lector, pero que son verdades como puños. En este caso se inspiró en la vida de Margaret Garner, una esclava en los EEUU de antes de la Guerra Civil que escapó a Ohio, pero que al verse a punto de ser atrapada de nuevo intentó asesinar a sus hijos con el fin de que no viviesen penurias. Solo consiguió matar a su hijo de dos años.

Siempre ha sido una novela dura, pero el mundo evoluciona, o eso creemos. En 2016 el senador de Virginia Richard Black, describió la novela como «aguas residuales morales» y creó un proyecto de ley en el que los docentes notificasen a los padres cuando las obras contienen referencias sexuales explícitas, convirtiéndose en el primer estado en dar la opción a los progenitores de prohibir a sus hijos leer. Fuerte, ¿verdad?

Publicado en Cine, Literatura

«Carmen»: Del libro a la adaptación protagonizada por Beyoncé.

Tras el reciente éxito en los Grammys de Beyoncé, no pude evitar recordar una «anécdota» que me ocurrió hace unos años cuando preparaba mi trabajo de fin de grado. Seré breve. Presenté un proyecto de investigación sobre: Las adaptaciones de la literatura francesa en el cine y en el teatro. Me enfoqué en tres obras: Los miserables de Victor Hugo, El fantasma de la ópera de Gastón Leroux y Carmen de Prosper Merimé. Viajé a Francia ese mismo año, a París, y traje conmigo una edición bastante antigua de la última obra mencionada. Soy de Sevilla, como la protagonista, así que no me costó investigar las localizaciones y referencias que Merimé mencionaba en la novela. Lo que me sorprendió vino después, cuando visioné algunas de las adaptaciones cinematográficas que se habían hecho de Carmen.

Para lo que no sepáis de qué trata la historia os haré un resumen. La obra en sí es una confesión. Don José, un exmilitar navarro, viaja al sur de España donde se enamora de una sensual gitana llamada Carmen, la mujer lo aparta del ejercito llevándole hacia una vida de delincuencia. El hombre tolera que esté casada con «El tuerto», el jefe de una banda donde posteriormente se unirá. Digamos que los celos mueven a José durante toda la obra, provocando un final digno de leer.

Probablemente alguno de vosotros asociéis «Carmen» con la adaptación a ópera, cuya música fue compuesta por George Bizet y que ha traspasado los límites de la propia novela, siendo «La habanera» mundialmente reconocida y utilizada para múltiples funciones. Es curioso porque el estreno de la obra teatral fue un fracaso. Sevilla resultaba una ciudad exótica para los franceses, pero el personaje de Carmen era demasiado libertino y oscuro para la mente romántica de la época, fue con los años cuando dicha representación tomó la repercusión que tiene hoy en día. Pero todo esto trajo consigo una oleada de «intentos» por parte de otros países. Adaptaciones a cine realmente curiosas, como la que hizo Estados Unidos en 2001 usando un icono musical como lo era (y sigue siendo) Beyoncé.

Personalmente, prefiero la versión española protagonizada por Paz Vega o incluso una africana llamada «U-Carmen», la cual se enfocaba en el contexto socio cultural de un país empobrecido. Aun así «Carmen: A Hip Hop Opera» tiene mi cariño, ya que su descubrimiento fue para mí un respiro del estrés que me provocaba mi estudio universitario. En una simple comedia romántica-musical norteamericana, típicas de está época, las que solíamos ver para echar el rato y cuyo guion es completamente predecible. Era el debut como actriz de Beyoncé, tampoco se le podía pedir más. Claramente no tiene nada que ver con la ópera de George Bizet y aún menos con la novela de Proper Merimé. La añadí en mi trabajo (a pesar de su crítica negativa) como demostración de la deformación que puede tener una historia tras realizar adaptaciones de adaptaciones de la misma.

Lo que realmente me hizo pensar fue el hecho de que hubiese gente que conociese la película, pero que no supiese que la ópera «Carmen» proviene de una novela.